24 mar. 2015

CITY & COLOUR EN NICETO CLUB

Agradezco a Sofía Conti por las acreditaciones a la primera visita de Dallas Green y su City & Colour a Argentina. La oportunidad de asistir a tal show se daría nada más y nada menos que en Niceto Club, uno de los mejores lugares para recitales del país. Esto es lo que pasó el miércoles de la semana pasada…
Pd: el vídeo y la cobertura “Un Ambiente De Color Y Ciudad”, pertenecen a Bella de Alpha & Omega Fotografía.
Video de “Like Knives”: https://www.youtube.com/watch?v=Bg5uUW6y1ns



Luego de una larga espera y de ver al recinto de Palermo completamente lleno, pasadas las 10 de la noche, las luces se terminarían por apagar tenuemente. Ya se respiraba un aire de muchas expectativas, curiosidad y ansias de escuchar la paz hecha música. Y ni bien comenzó “Forgive Me”, toda la calma y serenidad se apoderó de cada una de las 800 almas que presenciaron un recital imposible de olvidar. City & Colour no era un recital más, y es que las canciones se hicieron cargo de dejar volar los sentidos y de brindar algo que pocas veces se siente tan fuerte en un recital… el amor. Y no es con el fin de ponerse romántico, pero creo que ninguno de los que presenciamos esa hora y media de recital, no puede negar que sintió un poco de amor. Amor en todos sus sentidos y de todas las maneras imaginadas. Luego siguieron “Of Space And Time”, “The Lonely Life”, “The Grand Optimist”, “Silver And Gold” y “As Much As I Ever Could” fueron las elegidas para el primer set en conjunto.
Después de un breve intervalo, Dallas se alzó la criolla y tomó todo el protagonismo (cosa que no hacía falta ya que él era el obvio protagonista), y comenzó con “Like Knives” e incluso se animó a jugar un rato con la gente haciéndoles corear el comienzo de “What Makes A Man?”. Hubo unos escasos treinta segundos en que me hizo regresar a mis simples 13 años en donde lo único que hacía era escuchar a Alexisonfire, su otra banda, con el estribillo de la eterna “This Could Be Anywhere In The World”. Y presentó “”Northern Wind” como una canción de amor sobre una situación descabellada (“This is a love song about a fucked up situation”).
Para “Little Hell”, volvió la banda completa, y whisky mediante, Dallas comenzó a meterse fervientemente en su perfomance, dando todo de sí en cada armonía y melodía que emanaban su voz y su guitarra. Se notaba que cada canción significa algo para él y que tocar en vivo es un placer que quiere disfrutar en todo momento, y nos hizo sentir lo mismo a nosotros. Pasaban “Waiting”, “We Found Each Other In The Dark”, “Sleeping Sickness”, “Thirst”, “Fragile Bird” y “Sorrowing Man”, y el deleite de cada letra erizaba la piel y en cada canción emotiva hacía que el abrazo hacia la persona que querés sea más fuerte y más personal.
De a poco nos íbamos dando cuenta que el fin se aproximaba, y quedaban solo cuatro canciones. “Save Your Scissors”, “The Girl”, “Two Coins” y “Hope For Now” fueron las encargadas de finalizar una noche perfecta. Espero que Dallas vuelva pronto por estos lares, a transmitirnos todas esas cosas y mucho más… Hasta pronto.

Un Ambiente De Ciudad Y Color” por Bella

Pienso que las palabras exactas para expresar lo que se vivió en el show de Dallas esa noche de miércoles, fue un gran y hermoso ambiente repleto de una ciudad con mucho color. Será realmente un cliché el decirlo, pero es lo que se sintió en ese Niceto.
Desde temprano la gente yacía en la entrada del lugar, formando una fila de casi dos cuadras, donde esperaban ansiosos por ingresar. Eso de las 9 de la noche se abrieron puertas y entre idas y venidas, a las 10 ya estaba el señor Dallas con su banda solista tocando su mejor repertorio de temas y haciendo vivir una de las mejores experiencias de un recital internacional en vivo.
Las luces, acompañaban excelentemente el compás de las guitarras y la batería, que entre tema y tema sonaban unos bellisimos riffs.
La sensación que se sentía al escucharlo cantar es la misma sensación que se siente al escuchar su disco en estudio. Los sólos eran totalmente perfectos, tanto como el sonido de esa guitarra. Y sin mencionar cuándo tocaba con toda la banda, no había melodía que no sonara tan perfecto a la par que con su voz y los coros de sus otros integrantes.
Cada tanto se escuchaban nuestras voces cantando y coreando junto a Dallas, esos hermosos temas que nos helada la piel a más de uno.
Por sobre todo, entre tanto elogio, creo que nos llevamos el más y hermoso abrazo de él hacia nosotros y viceversa. Porque no solo nos dio un show de dos horas con una lista completita de viejos y nuevos temas, sin olvidar el tema de Alexisonfire que claro, cabe destacar que a más de un  melancólico, les hizo revivir una genial euforia. Si no, que también llegamos a sentir el mismo amor que él  dedicó en esas letras y donde muchos enamorados pudimos aprovechar un cálido beso o el simple abrazo de esa persona que queremos y otros por qué no, que les haya recordado esas cosas que les dejó un viejo amor.
En fin, creo por mi experiencia en varios recitales de bandas internacionales,  nunca se vivió tanto amor, tanta paz y.a su vez  tanta euforia sobre un escenario argentino como el que se compartió esa noche.
En mi humilde opinión, fue un show unico entre muchos y como por ahora ninguno.


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