18 sept. 2017

SOUNDS OF ICELAND: SOLSTAFIR EN NICETO CLUB


Primera fecha del ciclo Sounds Of Iceland organizada por Tribulaciones, con Solstafir como protagonistas en Niceto Club. Una de las bandas de post metal más aclamadas del mundo pisó por primera vez Argentina. Esto es lo que pasó el viernes pasado en el recinto de Palermo...



Como acto telonero estuvo FARGO/ DUB STATION, con su particular y experimental demostración de música alternativa cuasi pesada que logró captar la atención de varios, pero honestamente fue una media hora un tanto soporífera y que no preparó el escenario para lo que se avecinaba de la manera esperada.

Pasadas las diez y media de la noche, SOLSTAFIR se posicionaba lentamente sobre las tablas, bajo la magistralidad de "Náttfari" como intro, para dar rienda suelta a "Silfur-Refur". Levemente, con los acordes símil doom, la experimentación, la magia de la composición, la voz desenfrenada de Aoalbjorn y la noche de Buenos Aires, comenzaron a formar un aura cristalina, gris y tenue que empezó a dibujar las primeras sonrisas a un público que lentamente se fue rindiendo a los pies del poderío del cuarteto islandés. 
Pasaban "Otta" y "Nattmal", y la música continuó hablando junto a la comunicación de su frontman que despacio, iba perdiendo su timidez para luego concluir y adueñarse de las almas de los presentes durante la duración de todo el set.
Aoalbjorn empezó a dirigirse al público como un amigo más, discutiendo y enojándose al descubrir que los que respondieron que ya los habían visto en vivo le mintieron, y divirtiéndose al dividir al público entre los fans de King Diamond y Freddie Mercury, y los de Judas Priest con los de Iron Maiden.
A esa altura, la velada ya estaba comprada y digna de ser memorable por muchísimo tiempo, pero el ritual recién estaba empezando. 
"Ísafold", "Djákninn", "Necrologue", "Fjara", "She Destroys Again" y "Svartir Sandar" marcaban el fin del set, demostrando que a veces, cuando se acuerda, el público argentino demuestra ser el mejor del mundo, coreando riffs imposibles de arrancar de la cabeza o simplemente aplaudiendo con el corazón latiendo en el pecho ante semejante majestuosidad musical.
Solstafir se destruye y reconstruyó ante los ojos de casi 700 personas, pero aún les quedaba una más. "Goddess Of The Ages", una historia de amor con todas las letras, dedicada a las mujeres, nos mostró la verdadera esencia de una banda sin techo, con su cantante desligándose de la guitarra para entregarse de lleno a la audiencia y acostarse en los brazos de sus seguidores por unos minutos. 
Solstafir marcó un antes y un después en la vida de todos los asistentes. En lo personal, el haber visto a una de mis bandas preferidas de todos los tiempos, me deja un enorme sentimiento de gratitud.
Gracias Solstafir, gracias por la magia. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario